LA
CARTA
Si tuviésemos que elegir uno de los motivos de su éxito, la calidad de la materia prima, sobre todo de la carne
-cerdo ibérico, ternera de Ávila y ternera argentina-, sería sin duda el más destacable. Además su
especialidad, que da nombre al local, es un piedra caliente a 300º para que el comensal se la prepara al gusto.
Entre los platos más solicitados está, asimismo, ‘La pedrá’: solomillo ibérico con base de patatas panadera y
cubierto con buen jamón. ¡Para chuparse los dedos! El guiso de carrillera, las brochetas o, en temporada, los
caracoles son también una buena elección.
Para acompañar estas sugerencias, en Mesón La Piedra nos proponen una selección de vinos muy acorde con la
oferta, “muy elegida”, con varias denominaciones de origen nacionales y el portafolio al completo de las marcas
de Williams & Humbert. Por ejemplo, su gerente, Juan Pablo Vega, nos comenta que Marqués de Polavieja y Estero
Blanco “casan perfectamente con nuestro tipo de cocina y, sobre todo en verano, se convierten en los reyes
de nuestra carta”.